
Realizar un plan de alimentación implica sacrificar ciertas cosas en beneficio de ganar otras, y no todo el mundo vale para hacerlo.
En esta vida ante todo, hay que ser lo más realista y sincero posible consigo mismo. Me encuentro muchas veces en consulta con pacientes que tienen un deseo tremendo por perder peso y alcanzar un objetivo pero luego ese deseo se desvanece tan rápido como una pastilla efervescente en un vaso de agua.
¿Por qué suele ocurrir eso?. Pues porque cuando uno se «pone a dieta» debemos de tener una base sólida con ciertos requisitos que deben cumplirse. Si no es así, el castillo de naipes se derrumba por puro sentido común.
Es verdad que dependiendo del objetivo, se puede dar más o menos flexibilidad al cliente a la hora de ser meticuloso con ese plan de alimentación. No es lo mismo querer perder peso por salud que hacerlo por fines estéticos. Estos últimos pueden quizá permitirse ciertos lujos a la hora de comer.
Sin más demora, vayamos con esos requisitos que para mi opinión son importantes a medio largo plazo para llegar al objetivo y no perder lo conseguido en pocos meses, porque cabe recordar que el éxito de perder peso no está en perderlo, está en mantenerlo, ya que la inmensa mayoría de personas que pierde peso, lo vuelve a recuperar por diversos motivos al poco tiempo.

Requisito número 1. Hay que tener claro que el plan de alimentación no es temporal, es algo que te debe enseñar a comer y que debe ser sostenido en el tiempo sin mucha dificultad.
Requisito número 2. Tienes que ser una persona ciertamente organizada y de rutinas diarias. Si eres una persona que constantemente viajas, que trabajas a turnos, que sales de viernes a domingo, o eres muy constante y estás muy mentalizado/a o el plan fracasará al poco tiempo. Recuerda, sacrificar ciertas cosas en detrimento de otras.
Requisito número 3. Es obligatorio que hagas deporte, ya vengas de ser sedentario total o no. Las personas adultas deben hacer que su metabolismo sea eficiente en la medida de lo posible y eso se consigue haciendo ejercicio con regularidad. Lo más idóneo es combinar entrenamiento de fuerza y entrenamiento cardiovascular. A medida que vamos teniendo más edad va ganando importancia el entrenamiento de fuerza. Si no haces deporte, lo siento, no conseguirás mantener el peso perdido si realmente duras en consulta hasta que eso suceda.

Requisito número 4. Mantener la motivación alta durante todo el proceso. No vale motivarse al máximo los 2 primeros meses porque perdemos bastante peso y luego venirse abajo porque en dos semanas no has perdido nada. Hay que valorar todo el proceso y valorar varios parámetros por encima del peso total perdido.
Requisito número 5. Implica a la gente cercana a ti. Si tu pareja, familiares o amigos no son conscientes de lo importante que es para ti perder peso o ganarlo según el objetivo, te encontrarás constantemente con piedras por el camino. Verás pasar por delante tuya toda clase de alimentos calóricos y apetecibles mientras tú te comes una deliciosa ensalada saludable viendo cualquier serie en Netflix. Tus allegados deben sumar en el proceso, nunca restar.
Requisito número 6. Hay que tener cierta motivación intrínseca. Este tipo de motivación te va a hacer desistir de comer alimentos deseables pero no saludables cuando te entre ansiedad o tengas la menstruación en el caso de las mujeres. Es aquella satisfacción personal o interés interno que te dice que debes comerte esa comida saludable porque realmente disfrutas haciéndolo y porque has entendido que eso te está generando un bienestar.
En mi opinión, si los cumples, estos requisitos son los que hacen que un paciente llegue al éxito a largo plazo (mantener el peso perdido después de 3-4 años) o si no los cumples, son los que te hacen desistir del plan de alimentación al poco tiempo.
Fin.
Después de 2 años y medio y tras el crecimiento de mi negocio que derivó en la creación de un centro de preparación física, vuelvo a retomar las publicaciones en mi blog. Espero sean nuevamente de vuestro agrado. Abrazo a todos.